martes, 17 de agosto de 2010

Regresó La Bestia

Bien, bien, bien. Meses de espera, 4 años desde su último y exitoso lanzamiento, y una campaña de expectativas con todos los ingredientes (teaser, video, sorteo de camisetas, adelantos varios) han desembocado en lo que yo considero el lanzamiento del año. 

Recibido con grandes críticas de la prensa especializada, The Final Frontier es el disco mas largo de Maiden a la fecha. El sonido general es fresco, cuidado, milimétrico y perfecto (como siempre)... y masterizado (a diferencia del anterior), y muestra a estos viejos en una forma envidiable. A Dickinson parece que los años no le afectan, y la instrumentación... por dios, valió la pena esperar 4 años para un disco nuevo. Harris se lleva créditos en composición en todos los temas, algo que no pasaba desde hace años, y el aporte fundamental de Adrian Smith se nota: se nota en música, se nota en solos, se nota en esa fuerza genial que faltó desde el "NPFTD" al "Virtual XI"; vamos, se nota Smith en todo el disco.

A primera escucha el disco suena muy cuidado. El tema inicio "Satellite 15... The Final Frontier" tiene una intro larga, que puede agarrar mal parado a mas de uno, absolutamente original, y es el que sonoriza el video de marras. Sigue con "El Dorado", que un español llamaría "cañero", buen heavy metal con galope incluido, para continuar con "Mother of Mercy", que bien podría haber estado en el "A matter..."; luego baja el ritmo en "Coming Home", excelente tema con dejos de "Welcome home", del "Accident at birth" de Dickinson.

Vuelven a la carga con "The Alchemist", buen ritmo, gran sonido, contagiosa, excelente candidata al coreo en el directo, hermosos solos. "Isle of Avalon" es increíble, absolutmente increíble, un temazo a escuchar, con pinceladas de "Seventh son..." o "Alexander the Greath". "Starblind" es un tema épico plagado de cambios de ritmo pero nunca lento o aburrido. "The Talisman" recuerda a "The Legacy" o a "Lord of Light", oscura y densa en el comienzo, con una intro de guitarra y un Dickinson soberbio en un casi-recitado, para salir con un ritmo galopante como pocos, para mí de lo mejor del disco lejos.
El disco se cierra con "The Man Who Would Be King", gran tema, complejo, complicado, donde Harris hace gala de lo que sabe (épica, enorme épica), y donde vuelve la referencia a la literatura (sello distintivo de esta banda), para finalizar con  "When the Wild Wind Blows". Broche de oro.
Las letras aún no las he leído, aunque si están a la altura (y es difícil que no sea así) será un disco redondo... valga la imagen. 

Acá y acá un par de reviews que valen la pena. Debo confesar que lo he descargado el viernes. Hoy estaba "disponible" una versión que venía con el escaneo del librillo ripeado de una "Mission Edition"... Gran arte interior, gran, gran edición. Exhorto a la compra; y si lo descargan, sigan el consejo de Harris: "descarguen el disco, escuchenlo y luego, en vez de comprar cerveza, compren el disco". Vale la pena, un disco-objeto inapreciable. Ta, ponele que la cerveza en el Reino Unido es mas cara que acá, o que los discos son más baratos. Pero no creo que suba de los 200, 250 pesos uruguayos.
¿Algo más? No es el mejor disco de Maiden, pero es el mejor, lejos, de su etapa de sexteto. Es diferente al AMOLAD, no es tan oscuro, aunque tienen pasajes densos, complicados, difícilmente encarables en la primera escucha. Aunque esto no es novedad; los últimos tres discos de los británicos son complejos. El AMOLAD mismo me costó bastante al principio, para luego confirmarme la grandeza de este sexteto genial. Me da la impresión de que éste es mas redondo, mas heavy, mas Maiden que los anteriores.

Que lo disfruten. Como yo.
Up the Irons for ever and ever!!!
Y por dios... que esta no sea "la frontera final" de Maiden. Estos tipos merecen la vida eterna y nosotros merecemos más obras como ésta.
He dicho