lunes, 17 de noviembre de 2008

Cincuenta postes no son nada...

Y bien, llegando casi a fin de año, llego a mi post Nº 50. Y llego a días de haber recibido el título de la carrera que cursé. Termino el año con "papelito" que atestigua que soy un Lic.

No fué fácil llegar a 50 entradas. Desde días en que posteé 3 veces, a semanas donde no se me cruzaba nada interesante por este lugar donde además de pelo llevo cerebro; tocando tópicos tan variados como las noches de luna, los bondis o La Bestia.

No es fácil, ya lo dije. Uno arranca con una "pulenta" bárbara. Se cree que puede escribir todos los días, que puede opinar de cualquier cosa, que puede sacar conejos de la galera continuamente. Y con el tiempo va asimilando lo que proclamó desde el encabezado: esto es para catarsis. Personal, pero no menos necesaria, catarsis.

Y puse "va asimilando lo que proclamó desde el encabezado", porque uno creía que lo tenía claro, pero no es así. No desde el principio, al menos. Se necesita tiempo. Con el tiempo el encabezado se internaliza, el concepto se hace carne, y uno se adueña de él. Lo "aprehende", que no es lo mismo que "lo aprende". No pasa con todos, pero a veces uno tiene suerte y se da cuenta del cambio de cualidad en el tratamiento de un concepto. Pasa lo que los creyentes llaman "ver la luz". Uno ve la luz de verdad, visualiza la verdad pura, objetiva e innegable. Desentraña el mecanismo oculto detrás del concepto, y por lo menos puede ver y sentir que descubre una parte del funcionamiento real del universo. Aunque sea en un detalle.

Bueno, lo logré. Llegué al post 50, y arranqué de la forma mas boluda posible, para llegar a algo cercano a la filosofía. No cualquiera puede, ¿no?.

Humilde, el tipo.

Nos vemos.