lunes, 11 de abril de 2011

Yo estuve en Velez

Si, yo estuve ahí. En el campo, con un calor de locos, una emoción incontenible, un mundo de metaleros. 

Fuimos en barco con mis dos hermanos. Una fiesta. Llenito de metaleros, fué el Eladia mas pesado de la historia. Remeras de Maiden por docenas, algunas de otros grupos de metal, algún desubicado con un canguro de los Ramones (o de Nirvana); siempre hay algun boludo.
5 horas de viaje, retirada de entradas, compra de la Rolling Stone argentina (venia con la tapa de Maiden, qué quieren), hospedaje en un hotelucho decente (cama, agua caliente y desayuno; para qué pedir mas). Una hora para llegar a Velez, 1 de cola, tres de espera, entrada bancando a los culorotos de los porteros (ojalá se crucen con Eddie de noche y los viole a todos), compra de la remera del evento ... y sonaron Barilari (si, el de Rata Blanca, prolijo sonido), Kamelot (no son de mi palo, pero cómo suenan...) y a las 21:30 aproximadamente se desarrolló el espectáculo de metal mas grande de la historia. 

12000 kilos de equipo, 30 años tocando el mejor metal del mundo, tres guitarras, el bajista que influenció a cientos de musicos, la voz del metal, el batero mas histriónico de todos. De yapa: el DVD de la gira se grabó ahí.
¿El setlist? Una salvajada.
  1. Doctor Doctor
    (de UFO pero por los parlantes)
  2. Bises:
  3. Always Look on the Bright Side of Life (pa que te vayas yendo)
Las luces fueron un show aparte. El telón de fondo (de planetas) se oscurecía y se prendian las morse-lights simulando estrellas. Cada canción tuvo su telón de fondo (diferente para cada una, como siempre). No faltó el Eddie menos Eddie de todos, y otro Eddie gigantesco asomando su cabeza durante "Iron Maiden"... y el Diablo mismo apareciendo en "The number of the Beast". Una salvajada de show, un despropósito, un alarde de grandeza de la banda mas grande de todas, la que todos soñamos haber creado, los Beatles del metal. En suma, memorable.

¿La vuelta? Bárbara, en la cubierta de la Eladia, tomando solcito y con la satisfacción de volver llenito de Maiden hasta los huesos. Ni notamos que demora lo mismo en volver que en ir. ¿Querés más? Volvé el año que viene.