domingo, 31 de octubre de 2010

Picardías

Esta entrada tiene algunos meses. No la iba a postear, pero resulta que está buena. Si alguien la entiende, punto martini, alcoyana-alcoyana, si-si-si-se-lo-ganó. Y el que no entienda, que disfrute. Japi Jalogüín.

"Hoy estoy filosófico... y medio caliente. Así que me pinta consejo. Aprendan a pensar como malos. No a ser malos, no: ser malo no tiene mérito. Hay demasiados. Pero hay que aprender a pensar mal. Me explico.

Hace poco tiempo (demasiado poco) me mandé una picardía. No importa cual, aunque es necesario aclarar que no implicó a nadie de mi entorno familiar y/o afectivo, ¿ta? O sea: no me fui de boliche o de bailanta aduciendo tardías reuniones laborales, ni de "trampa" en horas de trabajo (hacer "trampas" debe dar bruto laburo... y yo soy muuuuuy pelotudo), ni nada por el estilo. Mi gente querida sabía perfectamente bien lo que iba a hacer, y ése hecho implicaba la picardía de marras. El asunto es que a raíz de dicha picardía (que me favorecía, pero no perjudicaba a nadie) me fué otorgada una puñalada trapera, a traición, de espaldas y sin avisar. Y aclaro de nuevo: lo mío era una picardía, soy conciente de ello, y sabía que si se descubría sería "cobrada". Pero hay cosas que no se justifican de ningún modo, ni siquiera para "castigar" a un pícaro. Y reitero, por si no había quedado claro: no hubo perjudicados, no hubo dolo. ¿Me siguen? Bien.

Ahora lo importante, que a la vez es trágico: la puñalada la pegó quien menos pensé. Y en general es así. Las puñaladas a traición implican eso: la traición. O sea, te la da quien no esperás. Pasa con los que se "colgaban" de la red de corriente de nuestro ente estatal energético (feo, feo, cochino, que feo colgarse). ¿Saben de donde provienen el 50 % de las denuncias de robo de energía? De FAMILIARES DIRECTOS. ¿Lo pueden creer? No, ¿verdad? Pues yo sí.

Asi que, consejo gratuito. El próximo se los cobro. Desconfíen. Desconfíen a rabiar. No les digo de los hijos, no; si hacen las cosas medianamente bien, no van a tener porqué. No les digo de su pareja, tampoco; si desconfían de ella... bueno, dedíquense a otra cosa. O coso. No les digo de su mejor amigo/a, no; aunque... mas vale estar atento: la carne es débil. Del resto, tampoco desconfíen, siempre y cuando no medie una relación laboral, pues ahí se empieza a dar vuelta la tortilla. Y si media una relación de jerarquía, ojaldre. Ojaldre. Mas claro, échenle agua.

Así que... pícaros, pícaras: ojo avizor, oreja despierta, sentidos alerta. No se dá más información que la necesaria: la información es poder. Poder. Poder o no poder. Y el que no sabe, no puede. Saber es poder, o poder hacer. No aviven giles, que después se les hacen contras. Por eso, además de odiarlo, al feisbuk le tengo miedo. Porque todo el mundo pone su vida ahí, generando un archivo perenne, y se sabe que nadie, nadie resiste un archivo. No aviven giles.

Mas tranquilo, repuesto y liberado, les mando un saludo."

Up the Irons!!!