miércoles, 11 de junio de 2008

Enrique el Navegante

En uno de mis dos laburos, procesando unos documentos que llegaron, me encontré con un personaje histórico: Enrique, el Navegante. Y así nomás me pareció que era fabuloso que alguien sea recordado de esa manera: "El Navegante". Porque no es lo mismo ser recordado por el lugar donde uno nació, como los griegos clásicos, o como los españoles de la Conquista, que por lo que uno hacía o hizo, que es mas importante, a mi entender por lo menos.

¿Me explico? "El Navegante" es fabuloso. Connotaciones de viajero errante y descubridor. Un aventurero, con un halo de romanticismo innegable. "El Navegante" es una imagen realmente poderosa y atractiva, a la vez de sugerente, e indudablemente dificil de igualar para cualquier otro adjetivo.

Es parecido a lo que pasa con Maradonna: "El Diego" no puede ser otro que el 10, probablemente el mejor jugador de fútbol de la historia de este deporte. Es inconfundible. Lo mismo pasa con Enrique el Navegante, por otro apelativo Enrique de Avis y Lancaster. No me van a decir que el adjetivo no le gana de lejos al nombre real...

Asi que, vencido el primer deslumbre, investigué quien corno fue Enrique, y que hizo para pasar a la historia.


Este portugués, nacido en Oporto el 4 de marzo de 1394 y muerto en Vila do Infante en 1460, fue Príncipe de Portugal. Organizó la expansión marítima portuguesa y las primeras expediciones al África. Gran maestre de la Orden de Cristo, heredera portuguesa de la poderosa Orden del Temple (Caballeros Templarios), fué quien inició el poco conocido (o difundido) genocidio africano a raiz de la masiva captura de esclavos. Genocidio que compite con el de los indígenas sudamericanos en ser el mayor de la historia, además ser indudablemente los primeros de la época moderna y los primeros propiciados por la expansión del capitalismo.

Me sigue pareciendo fantástico que alguien sea recordado gracias a la actividad a la que se dedicaba. Es como si a Hipócrates de Cos se lo recordara como "El Médico". Aunque el mencionado navegante haya sido de hecho un genocida, conquistador y escalvizador. Y como la historia la escriben los que vencen, era de esperarse que pudiera no ser un tipo tan simpático.

Nos vemos