jueves, 24 de julio de 2008

Post para mi hermanito

La consigna musical de mi programa de radio favorito del día de hoy era "crecer". Pasaron "I don´t wanna grow up" de Tom Waits, pero en versión Ramones. Esto me trajo algun recuerdo que otro.

Yo cursaba 6º de Arquitectura en el IAVA, y estaba haciendo mis primeras armas en la música punk, con la que coqueteé sin llegar a lo físico. Ramones, Offspring, La Polla, e ainda mais. Aunque también oía Pantera. Eran los lejanos y mediados noventas, solía pasar mis noches de viernes y sábados en Cactus (luego Siux, Punta Gorda. Cuantos recuerdos adicionales. Ya escribiré sobre ellos), descubría (Majo mediante) a Astérix, me perdía tal vez la única oportunidad de ver al Caballo vivo, conocía gente nueva afuera de la Villa, iba para arriba y para abajo con el Gorila (hace tiempo que ni llamás, sorete. Sólo te salva que una vez me tiraste unos puntos en un contrapiso que hice) y planeábamos nuestra banda de Thrash Metal, y al cumplir mis 19 el Fénix me regalaba "Adiós amigos". Este disco incluía el tema de marras.

Un día de esos viene mi hermano, 10 años menor que yo. En la casa de un amigo del barrio, que tenía cable, vió el video de "I don't wanna...", y vino a contarme (sin tener ni remota noción de inglés) que el tema hablaba de un niño que no quería crecer, porque todo lo que veía del "mundo de los grandes" era una cagada, y por eso quería seguir siendo niño. No recuerdo exactamente si el video lo afectó mal, pero sí es notorio que algo le movió. Tenía nueve años el ternerito. O sea, mi hermanito hacía sus primeras armas con MTV del lado correcto (el Rock) y además, entendía el mensaje sin saber el idioma, algo que puede verse como sencillo y obvio, pero que a mí me despierta lindos recuerdos a la distancia. Creo que en el momento no le dí mayor importancia: yo tenía 19, era un adolescente con todas las de la ley (casi como él ahora; que cosa ¿no?) y no tenía mucho tiempo que perder, menos con el pendejo ése.

Pero hoy me acordé. Está bueno eso, acordarse de las cosas lindas de la vida. Que como todos sabemos, son las sencillas. Las cosas importantes son hijas de la complicación, por lo tanto de la adultez. Es que caigo en la cuenta de que, como dijera el inmortal Pappo Napolitano "me estoy viniendo viejo".

¡¡¡Salud, hermanito!!! Este post es para vos.

Nos vemos.